Besos con sabor a fresa

Siempre he querido que pidieras todo lo que quisieras de mi, el dártelo o no ya corre a mi cuenta, pero al menos sabría lo que esperas. Si quieres besos, tendrás abrazos, si quieres cariño, tendrás placer... problamente te dé mucho más de lo que pidas.
Lo que me falta por decirte despues de tanto tiempo, es que yo tambien pido, aquí te dejo algunas peticiones, consejos, y pasos a seguir:

Cuando intentes despertarme no me muevas con la mano como si fuera una "cosa", acariciame lentamente el brazo, susurrame "Cariño, es hora de levantarse" y con un beso en la frente, márchate a preparar, necesitaré que el espejo esté disponible cuando llegue mi hora de decidir qué color me sienta mejor . No me gusta levantarme y encontrarme todo oscuro y solo, por lo que me gustaría que me esperaras desayunando para poder tomar zumo de naranja, juntos. No me preguntes si tengo mucho trabajo, limitate a decir que me echarás de menos, desde ese momento, sobrarán las palabras durante la mañana.
 Como despedida un beso y tu mano en mi cintura en un intento por no dejarme ir.
Espero no verte hasta media tarde, al menos no diariamente, ya sabes que no me gusta la rutina y no quiero que tú formes parte de ella.
Como merienda... besos con sabor a fresa, otras veces con sabor a limón, acompañados de café con hielo para calmar el ambiente.
No pido más hasta despues de cenar, cuando ya no pueda más y solo tenga ganas de ti. Unos días me abrazarás fuerte y me dejarás dormir en tus brazos, otros, harás vibrar cada poro de mi piel para despues dormir a tu lado.
(Antes o después, incluso a la mitad, podrías hacer hueco a algún te quiero, no lo fuerces, estoy segura de que se escapará solo.)


...Nada con importancia... solo que hoy estaba caprichosa.

Esta historia no es mía, es de una de las personas más importantes de mi vida, mi padre.

Como le pasará a casi todo el mundo... tambien discuto con él, pero siempre ha sido un ejemplo a seguir, alguien al que imitar.. Y es que siempre he "envidiado" su forma de ser, de actúar, su fuerza y coraje ante todas las cosas, y sobre todo su forma de querer. No es de los típicos que está todo el día diciendo "te quiero, cariño" o dándome achuchones, siento que a veces es demasiado duro para hacerlo, pero nunca me ha faltado su cariño, nunca olvidaré todas las noches que antes de irse a dormir, pasaba por mi habitación a arroparme y darme un beso de buenas noches, o lo que me decía cuando todavía no sabía casi ni hablar: "Te quiero más que granitos de arena hay en el desierto de Libia".
Tampoco quiero enrollarme mucho más, todo esto viene a que.. de alguien tuve que "heredar" la forma de querer.. A mi padre le encantaba escribir, y por la distancia y otras circustancias mis padres estaban separados, por lo que se escribían siempre que podían, y para que negarlo, mi padre lo hacía realmente bien. Este pequeño fragmento lo encontré en una de sus cartas, quizá no tenga el vocabulario más adecuado ni la forma de expresarlo sea la más correcta, pero no pude evitar que me gustara.. y por eso quiero compartirlo aquí:

Aquellos lugares recorridos en la vida:
Angers, Boordeaux, Géneve, Estambul, Venecia... Tantos,
tantas anécdotas, simples sin ti,
recordándome "solo", solitario y alocado a veces.

Tambien, a veces, compongo aquellas ciudades,
paisajes, viajes o aventuras,
compuesto todo, soñando en ti.

A veces por ti, o por mi (mejor por ambos),
apenado por las ausencias pasadas, enmudezco;
triste por las presentes lloro en mis silencios,
son rabietas de un niño que madura,
que te estima y echa de menos,
y que a veces, le da miedo ser mayor.

Siempre a veces, o muchas veces,
se sabe o se intuyen sentimientos
y soñamos como humanos,
y como amantes nos amamos.

Y este tinglao lo he montado
para decirte que te amo,
que no es poco, bien lo sabes.